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La clave para la motivación dentro de las empresas y cómo sacar provecho de ella.

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… y llegó el dia en que el riesgo que representaba permanecer encerrada en el capullo era más doloroso que el riesgo de florecer”.
Anais Nin

A raíz de un artículo del blog de Mercedes Hortelano Vázquez de Prada “Motivación, Caos y Empatía ¿Relaciones Imposibles?“, y el que en los dos últimos artículos os he hablado sobre las cosas a tener en cuenta cuando nos sentimos desanimados o derrotados, así como las razones dónde nos podemos sentir atascados. Esta vez lo he querido extra polar hacía le empresa, dónde las empresas cada vez más sienten emociones. Porqué sin emoción con toda la incertidumbre que nos rodea actualmente los mercados laborales y económicos cada vez tiene más sentido el expresar las emociones en las empresas, la inteligencia emocional dentro de las estructuras, a todo ello para que las empresas valoren las ideas:

Nos hacía una introducción dónde expresaba lo siguiente:

Motivación y su relación con la productividad, entendida como optimización y mejora de procesos y su impacto en márgenes. ”

En el mismo artículo nos lleva a diferentes reflexiones, que a mi pesar no han pasado inadvertidas, al contrario, por ello las he tomado al azar:

Dicha conversación me ha llevado a reflexionar sobre la cantidad de teorías que surgen y en las “nuevas varas de medir” (caoticidad) cuando, sinceramente estoy convencida de que nuestro esquema básico motivacional ya lo conocemos (Maslow)….

Con todo mi respeto a las nuevas teorías, en las que la causa-efecto se ha ¿desestimado? porque ¿se encuentra en todo el proceso? … desde mi perspectiva la causa-efecto es la base de nuestra motivación, al menos de la mía (además de ser mi técnica de aprendizaje: qué “comportamientos” propiciaron qué, porqué …. qué quiero lograr, qué he de modificar, reforzar, eliminar o incorporar …), otra cuestión es que debiéramos actualizarla a la nueva realidad emocional e incorporar “los efectos mariposa” que vamos descubriendo:

¿Cuáles pueden ser las consecuencias de continuar con los parámetros actuales? … ¿qué me ayudaría a salir? … ¿y a esa persona? …y en ese “desarrollo” se conviertan en líderes, obtengan resultados con sus equipos y sean referentes para otros”

Esto me hizo pensar, reflexionar sobre como motivamos a la gente de nuestro equipo, a la gente de nuestro alrededor para que sigan hacía adelante. Desarrollar y mantener la motivación de los miembros de nuestro equipo es tal vez una de las habilidades más importantes de los directivos y gerentes, sobre todo para los líderes.

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Encontrar el punto de trabajo: 12 Puntos para focalizar desde el liderazgo

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La semana pasada, os hablaba de “‘Las mareas de Transformación: Actitud, Gratitud, Vicisitud, Rectitud, y Longitud.”

Siguiendo el viaje, continuando aportando el 1% para que sigamos sumando entre todos.

Alguna vez hemos terminado el día, pero preguntándonos, ¿qué hemos logrado? (A nivel personal y profesional).

“No se debe confundir la actividad con el logro”.

– John Wooden.

La vida sin focalizarla se desperdicia.

Peor aún así, el enfoque equivocado garantiza resultados erróneos.

“No se puede nadar hacia nuevos horizontes hasta que se tenga el coraje de perder de vista la costa”.

– William Faulkner.

No nos centremos en:

1. Tener Sueños hacía la lejanía, hacía un horizonte dispar.
2. Conozcamos ¿Qué es lo que no queremos?
3. Los Problemas. (Difícil de olvidar y de pasar), pero nos distraen.
4. Miedo a que tengamos un fracaso. (De los fracasos y errores aprendemos, cómo seres humanos puede que tropecemos con la misma piedra una y otra vez, hasta que logramos girar alrededor de ella y avanzamos.)
5. El Miedo nos paraliza.
6. Excusas, siempre podemos tener excusas, para no hacer o no querer hacer algo.
7. Si nos ponemos obstáculos, no avanzaremos, si vemos todos como tales tampoco.

“No me concentro en lo que tengo en contra. Me concentro en mis metas y trato de ignorar el resto.

“Venus Williams (Tenista)

8. La Actividad. Tener mucha actividad o decir que hacemos mucha actividad puede que no nos lleve a nada.

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Inteligencia emocional en las empresas: Cambio Organizacional por Liderazgo Adaptativo

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El poder del liderazgo es la creación de algo nuevo que no se fija en algo viejo.
(Dan Rockwell)

Un año atrás comentábamos sobre la gestión del cambio personal y del personal, os decía que:

“Cuando nosotros estamos en un momento que estamos viviendo un cambio en el personal, la gestión de este cambio de personal, nos puede venir a través, de una persona que piense “puede hacerlo”, o través de una persona pesimista. Nosotros podemos ayudar a los demás con el cambio porque no estamos envueltos en sus propios problemas con el cambio.
Nos resistimos al cambio debido a que:

“No sé cómo” (Una deficiencia de la capacidad)
“Yo no quiero” (A la deficiencia de la voluntad)
“Simplemente no puedo” (A la deficiencia de la capacidad)“

Las emociones que se producen durante un cambio organizacional, dentro de una empresa.
Muchas veces los cambios dentro de la organización son producto de nuevas ideas formadas dentro de la empresa, dónde estas organizaciones valoran las ideas, esto lo descubrimos el pasado mes de enero con el artículo de 6 ideas sobre la creación de organizaciones que valoran ideas, dónde decíamos que:

“Algunas empresas dicen que tienen procesos en marcha que animan a la gente, a sus trabajadores mismos a ofrecer sus propias ideas. Yo diría que la creación de mecanismos mediante los cuales alimentan las ideas no es suficiente, no importa cuánto más sofisticados sean los procesos. Existe la intranet, pero realmente ¿Funciona?, se habla de la implementación de redes sociales corporativas dónde las personas, sean del departamento que sean puedan aportar valor, ideas, crecimiento, no hace ni falta que sea aplicadas a una corporación sino en una PYME también se puede crear, porqué siempre he creído que entre todos sumamos…”

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7 formas de ser más audaz, valiente en nuestras vidas y trabajo.

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“Date la oportunidad de ser un prófugo,
Escápate de la prisión que tú mismo ¡construiste!”
Juan Carlos Valda

Cada semana, dentro de mi tiempo, intento conectar con alguien de la red, hablar con ella, sentir su voz, desvirtualizarnos, darle sentido a esa imagen con la que comparto a menudo información, interacción, contenido, debates, artículos etc. La pregunta que esta persona me realizó fue la siguiente. ¿Cómo has afrontado una situación difícil en tu etapa profesional? ¿Cómo lo resolviste? La primera respuesta que me vino por la cabeza por intuición, por audacia. Siendo valiente ante ella, analizándola de forma rápida e intuitiva, así de fácil. Hay veces que por miedo a, por miedo a que nos rechacen, por miedo no somos valientes. Nadie es un súper héroe, quien diga lo contrario, miente. Todos somos humanos, con nuestras experiencias, miedos, temores, pensamientos, ideas, conclusiones y reflexiones.

Hace apenas un año os hablaba de tener coraje cómo rasgo esencial del liderazgo, pero hay veces que no sólo hemos de tener coraje sino también hemos de ser valientes, esto no significa necesariamente que vamos a saltar desde aviones o viajar a las regiones más peligrosas del mundo (aunque ciertamente puede si nosotros queremos ¿Por qué no?). Para algunas personas, cultivar un sentido de la intrepidez es más sobre cómo obtener el valor de pedir una promoción importante o para hacer un movimiento en nuestras vidas como puede ser el cambiar de lugar de domicilio a través del propio país o en el extranjero para encontrar o tener la oportunidad de una vida mejor. En el trabajo, a la hora de tomar ciertas decisiones también hemos de ser audaces y valientes, porqué de ellas puede depender un equipo, u organización.

No importa el resultado específico final que estemos trabajando hacia la consecución de unos resultados, sean profesionales o personales, a mi modo de ver, todos hemos pasado un mal momento o hemos tenido un miedo en la vida, algo que después con el tiempo, con el auto análisis o auto conocimiento podríamos llegar a pensar de una forma que nos ayude a minimizar el miedo y abrazar valor en nuestra vida, en nuestro trabajo:

1 – Identificamos nuestros miedos y debilidades.

El primer paso para convertirnos en ser personas más audaces y valientes, es identificar simplemente ¿qué es lo que tememos?, ¿qué nos da miedo?, en caso del trabajo ¿Qué debilidades tenemos tanto cómo persona o organización? Si nosotros hemos estado luchando por un objetivo, este no se cumple, empezamos a tener una vaga sensación de ansiedad o malestar, es una parte vital del proceso de miedo, el cual debemos aceptar y para ello salimos de nuestra zona de confort, una forma es reinventándonos constantemente, pero eso si focalizando hacía dónde queremos ir.

Sin embargo, mientras algunos temores son bastante sencillos (por ejemplo, el miedo a las arañas o serpientes), los temores de estilo de vida tienden a ser más complejos. Si, por ejemplo, tenemos miedo de las nevadas, somos conscientes de que no es sólo el fenómeno meteorológico que nos asusta – es también la amenaza de muerte, devastación en nuestras vidas y más si la tormenta de nieve empieza fuera de nuestros hogares, y tenemos que desplazarnos, esto nos provoca que la pérdida que este tipo de sistemas pueden llevar a cabo.

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Pensar es trabajo duro ¿Cuál es Comportamiento de un líder proactivo y extrovertido?

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“El hombre cuya opinión nunca varía es semejante al agua estancada y engendra reptiles en su mente”.
William Blake

 

Esta semana, mientras estaba conversando con una buena amiga mía, me comentaba que tenía un pequeño “problema”, que era una persona proactiva, la verdad es que yo le comenté que la proactividad es bueno tenerlo y que ser proactivo no significa ser nada malo, me explicó que esta proactividad la hacía que muchas veces tomara decisiones, que podían estar bien o mal pero las tomaba. Tomar decisiones hoy en día en el mundo laboral hay veces que no es fácil, no hay nada fácil, pero quien no arriesga no gana, y si no arriesgas siempre pierdes. ¿Quién no ha tenido que tomar una decisión en su vida, conociendo que se podía perder? ¿Y si no hubiéramos realizado dicha acción, que hubiera pasado? ¿Dónde estaríamos ahora mismo?

Según Wikipedia y cito textualmente:

“La proactividad es una actitud en la que el sujeto u organización asume el pleno control de su conducta de modo activo, lo que implica la toma de iniciativa en el desarrollo de acciones creativas y audaces para generar mejoras, haciendo prevalecer la libertad de elección sobre las circunstancias del contexto. La proactividad no significa sólo tomar la iniciativa, sino asumir la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan; decidir en cada momento lo que queremos hacer y cómo lo vamos a hacer.

El término proactividad lo acuñó el neurólogo y psiquiatra austriaco Victor Frankl, que sobrevivió a los campos de concentración nazis, en su libro El hombre en busca de sentido (1946). Años después el término se popularizaría en muchos libros de autoayuda, desarrollo personal y empresarial gracias al best-seller Los siete hábitos de las personas altamente efectivas del autor Stephen R. Covey.”

Esto hizo que empezara a buscar sobre la proactividad, dado que yo también lo soy, lo confieso, me gusta serlo, disfruto siéndolo. Sé con lo que me he topado en la vida, y miro hacia adelante, con valentía, el otro día mientras tomaba un café con una buena amiga me hizo una buena pregunta:

A: Ricard, ¿Y ahora que piensas hacer con todo?, se refería a dónde quería a nivel laboral, a nivel personal, en todo en general.

Le miré a los ojos, y le contesté:

B: Buena pregunta la tuya, la última vez que me hicieron esta pregunta, le dije exactamente lo mismo que te diré a ti, no lo sé dónde, pero si sé dónde voy, miro hacia atrás con la mirada fija, para recordar siempre de dónde vengo para mirar hacia dónde voy, recordar siempre cómo crecí, y de esta forma nunca perder la perspectiva dónde quiero ir, piso el presente, mirando hacía el día de mañana, reflejo el futuro en mi y continuo. Hace justo ahora un año aproximadamente me hicieron la misma pregunta, y terminé por escribir dos capítulos en el libro “Instintos Laborales”, con repercusión por muchas páginas de repercusión social, por medios de comunicación, ¿Quién me iba a mi decir en aquel momento que haría esto? ¡Nadie! Pero, aquí estoy, siendo yo, sin dejar de pensar, ni de atribuirme meritos, sólo cosechando el día a día, cada día el mismo ejercicio, hoy en día no hay para nada un trabajo de por vida, y tu lo conoces cómo yo, los dos hemos sido personas, que si hemos cambiado ha sido para bien o para mejorar, crecer y hacer crecer las organizaciones y equipos.

A: ¡Esta respuesta no me la esperaba, es muy buena!

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